En julio de 2019, el suplemento ABC Padres e Hijos consultó a Susanna Antequera, fundadora de Antequera de Jáuregui, sobre uno de los conflictos más frecuentes entre padres separados o divorciados: el reparto de los hijos durante el verano. Una situación que se repite cada año y que, cuando no hay acuerdo entre los progenitores, puede desembocar en enfrentamientos que afectan directamente al bienestar de los menores.
La posición de Susanna Antequera fue clara: lo que debe imperar siempre es el bienestar del menor por encima de todo. Y cuando no hay acuerdo, la solución pasa necesariamente por respetar lo que establece la sentencia de divorcio o el convenio regulador.
Qué dice la ley sobre el reparto de vacaciones
La norma general en la mayoría de sentencias establece un reparto equitativo por períodos quincenales. Sin embargo, Susanna Antequera matiza que no siempre es aplicable de forma rígida: hay que tener en cuenta la situación de cada familia, especialmente cuando uno de los progenitores no puede disfrutar de un régimen normal de visitas durante el año por razón de su lugar de residencia.
“Si uno de los padres no puede disfrutar de un régimen normal de visitas durante el año por su lugar de residencia, tendría opción a disfrutar de más período vacacional en verano para compensar la estancia con sus hijos. De esta manera, los menores también podrían disfrutar de aquel progenitor con el que durante el año no pueden convivir.”
— Susanna Antequera, fundadora de Antequera de Jáuregui.
Si la situación ha cambiado desde que se dictó la sentencia —por un traslado de domicilio, un cambio laboral u otras circunstancias sobrevenidas—, los progenitores pueden solicitar una modificación de medidas para adaptar el régimen de visitas y el reparto vacacional a la nueva realidad familiar. Y si el incumplimiento es reiterado, pueden adoptarse medidas urgentes o cautelares para garantizar el derecho del menor a estar con ambos progenitores.
Fecha de publicación: 19 de julio de 2019
Fecha de actualización: 9 de julio de 2026

