Nosotros, como despacho especializado, entendemos que poner fin a una relación de convivencia es un momento difícil. A menudo surgen dudas sobre los trámites legales necesarios, especialmente cuando no existe un matrimonio formal. Muchos clientes nos preguntan: “¿Qué pasa si me separo de mi pareja de hecho?”.
Existen una serie de diferencias legales entre un matrimonio y una pareja de hecho. Pese a dichas diferencias, a la hora de poner fin a la relación es necesario realizar una separación legal de forma similar a un divorcio. Aunque al no haber contraído matrimonio no puede considerarse un divorcio, las parejas de hecho deben formalizar su ruptura para regularizar su situación. Como abogados expertos, aclaramos todas las dudas respecto a la separación de parejas de hecho.
¿Qué es una pareja de hecho?
Una pareja de hecho es la unión estable de dos personas que conviven de forma libre, pública y notoria, en una relación de afectividad análoga a la conyugal, pero que no han contraído matrimonio. Esta unión puede estar formalizada mediante inscripción en un registro específico (autonómico o municipal) o a través de escritura pública ante Notario. A falta de formalización, la convivencia de facto durante un tiempo determinado (variable según la Comunidad Autónoma) o la existencia de hijos comunes también pueden otorgar ciertos reconocimientos legales.
Es habitual que durante dicha relación la pareja de hecho haya adquirido bienes en común o formado una familia, por lo que es necesario resolver ciertos aspectos en relación a las relaciones paterno-filiales y al patrimonio común.
¿Cómo separar una pareja de hecho?
A diferencia del divorcio, no existe una ley estatal única que regule la separación pareja de hecho. Por eso, es recomendable contar con un asesoramiento correcto según la regulación propia de cada Comunidad Autónoma. Al haberse realizado un acuerdo legal al establecer la pareja de hecho (si fue formalizada), es necesario pasar por un procedimiento a la hora de poner fin a dicha relación.
¿Cómo se hace la separación de hecho? Trámites legales
La ruptura de una pareja de hecho implica dos aspectos fundamentales: la disolución del vínculo administrativo (si estaba registrada) y la regulación de las medidas familiares y patrimoniales que de ella derivan.
¿Qué necesito para separarme de mi pareja de hecho?
Para romper pareja de hecho formalmente, el primer paso es que exista una voluntad clara de poner fin a la convivencia. El procedimiento exacto dependerá de cómo se formalizó la unión.
Si la pareja de hecho está inscrita en un registro público, se debe solicitar la disolución pareja de hecho en dicho registro. Esta solicitud puede ser conjunta o unilateral. Si es unilateral, el registro suele notificar a la otra parte.
Documentación y trámites
La documentación necesaria suele incluir:
- DNI de ambos miembros.
- Certificado de empadronamiento que acredite la convivencia (o el fin de la misma).
- El documento que formalizó la unión (certificado de inscripción o escritura notarial).
- La solicitud de cancelación de la inscripción.
Una vez cancelada la inscripción, la pareja queda legalmente disuelta administrativamente. Sin embargo, esto no resuelve las cuestiones patrimoniales o familiares.
¿Cómo hacer separación de bienes en parejas de hecho?
Otra de las grandes diferencias entre el matrimonio y la pareja de hecho es que en esta última no existe ningún régimen económico matrimonial predeterminado por ley (como la sociedad de gananciales o la separación de bienes). Por lo tanto, el principio general es que cada miembro es dueño de lo que adquiera a su nombre durante la convivencia, salvo pacto en contrario.
El régimen económico en las parejas de hecho se rige fundamentalmente por la autonomía de la voluntad. A la hora de realizar la pareja de hecho separación bienes, existen tres supuestos para repartir el patrimonio común:
- Con un acuerdo previo. En caso de haber formalizado algún tipo de acuerdo relativo a los bienes económicos (en escritura pública, por ejemplo) será necesario cumplir lo pactado.
- De mutuo acuerdo. En caso de estar de acuerdo, se realiza una escritura pública ante notario para que se realice la extinción del condominio de los bienes (reparto de propiedades compartidas, cuentas corrientes, etc.).
- Vía judicial. Si no es posible establecer un acuerdo para dividir el patrimonio común acumulado (por ejemplo, si ambos pagaron una casa que está a nombre de uno solo y se discute la propiedad real), se comenzará un procedimiento judicial para dividir el patrimonio común. En estos casos, se aplican las normas generales sobre la comunidad de bienes o el enriquecimiento injusto.
Es importante diferenciar este proceso de la liquidación de gananciales, propia del divorcio o la separación matrimonial.
¿Puedo echar a mi pareja de hecho de mi casa?
Si la vivienda es de tu exclusiva propiedad y no hay hijos comunes, legalmente podrías, pero es un tema complejo que debe manejarse con cuidado para evitar situaciones de hecho que puedan complicar el proceso judicial posterior, especialmente si la otra parte alega un derecho de uso por razones de desequilibrio económico o necesidad. Si hay hijos comunes, el uso de la vivienda suele atribuirse al progenitor que se queda con la custodia.
¿Qué pasa con los hijos en la separación de parejas de hecho?
Este es el aspecto más sensible de la ruptura. A pesar de las diferencias matrimoniales, los derechos de los hijos son los mismos. Como abogados expertos en Derecho de Familia, siempre recomendamos tratar de llegar a un acuerdo entre los dos progenitores para evitar llegar a la vía contenciosa y proteger el bienestar emocional de los menores implicados y si no es así tomar medidas urgentes provisionales antes del proceso.
Es necesario regular las siguientes medidas materno-filiales:
- La patria potestad y la custodia. Lo habitual es que la patria potestad sea compartida por ambos progenitores. Respecto a la guardia y custodia, puede establecerse un régimen de custodia exclusiva para uno de ellos o un régimen de custodia compartida.
- El régimen de visitas. La pensión alimenticia. El progenitor no custodio (o ambos en custodia compartida, según los ingresos y tiempos) debe abonar una pensión alimenticia para cubrir los gastos de los hijos. Es fundamental tener claro qué gastos están incluidos en ella y distinguir entre gastos ordinarios y extraordinarios. La cuantía de la pensión de alimentos se fija en función de las necesidades de los hijos y los medios económicos de los progenitores, existiendo reglas específicas incluso en casos de custodia compartida.
- El uso de la vivienda familiar. Normalmente suele atribuirse al progenitor custodio, como dicta el Artículo 96 del Código Civil: “En defecto de acuerdo de los cónyuges aprobado por el Juez, el uso de la vivienda familiar y de los objetos de uso ordinario en ella corresponde a los hijos y al cónyuge en cuya compañía queden.” Esta norma se aplica de forma análoga a las parejas de hecho para proteger el interés del menor.
- Otros gastos. Se deben regular también el reparto de los gastos extraordinarios (médicos no cubiertos, actividades extraescolares acordadas, etc.).
- En caso de custodia exclusiva, debe establecerse un régimen de visitas para el progenitor no custodio. En custodia compartida, se regulan los periodos de estancia con cada uno.
¿Cómo regular las medidas de los hijos después de una separación de pareja de hecho?
Para que estas medidas tengan validez legal y puedan ser ejecutadas en caso de incumplimiento, deben ser ratificadas judicialmente.
- Mutuo acuerdo. Al igual que ocurre en un divorcio, se presenta una demanda común por parte de ambas partes en la que se establecen las medidas consensuadas a través de un convenio regulador de hijos. Este convenio regulador debe aclarar todas las medidas adoptadas mencionadas anteriormente. Es la vía más recomendable.
- Vía contenciosa. En caso de no ser posible establecer unas medidas materno-filiales de mutuo acuerdo, cada miembro presentará una demanda judicial solicitando las medidas que desee. Será el juez quien, una vez haya conocido los deseos de ambas partes y con la intervención del Ministerio Fiscal, acordará unas medidas buscando siempre el interés superior del menor.
Uso de la vivienda familiar separación pareja de hecho
Como hemos indicado, si hay hijos, el criterio principal es asignar el uso de la vivienda a los menores y al progenitor que se queda con su custodia exclusiva. En casos de custodia compartida o si la vivienda es de propiedad exclusiva de uno de los miembros y no hay hijos, el juez decidirá basándose en el interés más necesitado de protección, que puede ser el miembro de la pareja con menos recursos o con una situación de salud que requiera permanecer en el domicilio, aunque sea temporalmente.
Indemnizaciones y pensiones entre los miembros de la pareja
A diferencia del matrimonio, en las parejas de hecho no existe un derecho automático a una pensión compensatoria tras la ruptura. Sin embargo, en la separación pareja de hecho sin hijos, o incluso con ellos, se puede establecer una indemnización para uno de los cónyuges en caso de que exista un desequilibrio económico provocado por la dedicación a la familia o el cuidado de los hijos durante el transcurso de la relación.
Esta indemnización o pensión compensatoria para parejas de hecho es más difícil de establecer ya que no existe una ley estatal que la regule específicamente, y los requisitos y cuantías varían mucho según la jurisprudencia y la legislación autonómica aplicable. Se basa en principios como el enriquecimiento injusto o la reparación del daño.
¿Qué pasa con mi residencia si me separo de mi pareja de hecho?
Si eres extranjero y obtuviste tu tarjeta de residencia en España por ser pareja de hecho de un ciudadano español o comunitario (autorización de residencia por reagrupación familiar o tarjeta de familiar de ciudadano de la Unión), la disolución pareja de hecho puede afectar a tu estatus migratorio.
Regla general: Debes comunicar la separación a la Oficina de Extranjería en un plazo determinado (suele ser de 3 meses) desde que se produce la ruptura formal.
No comunicar la ruptura puede llevar a la extinción de la tarjeta por haber desaparecido las circunstancias que motivaron su concesión. Es un tema crítico que requiere un análisis migratorio específico.
Otros aspectos a considerar
A la hora de formalizar la ruptura, es importante tener en cuenta otros derechos que pueden verse afectados, como por ejemplo la futura pensión de viudedad si la separación no se formaliza correctamente, o aspectos relacionados con la diversidad familiar y los derechos de hijos en parejas homosexuales.
Para más información sobre los pasos a seguir y trámites necesarios en cualquier proceso de separación legal, o para recibir asesoramiento personalizado sobre la ruptura de tu pareja de hecho, no dudes en contactar con Antequera de Jáurequi.

